");
anawin.document.writeln(" Click on the piece you wish to move and then click on its destination square. ");
anawin.document.write("
");}
function initdia(){
if (dummy1 == 1) return;
window.status = "Init. diagrams...";
j=0;
for(i=0;i
");}
function st(id,t){
document.getElementById(id).firstChild.nodeValue=t;}
function st2(id,t){
var e=document.getElementById(id);
e.style.fontSize="8pt";
e.style.fontFamily="MS Sans Serif";
e.style.fontWeight="bold";
return st(id,t);}
function paintframe(ibrd){
if(!document.getElementById)return;
var i=0;
var l=ibrd*100;
if(!rotated[ibrd]){
i=9;
st2(l+140,"a");st2(l+141,"b");st2(l+142,"c");st2(l+143,"d");st2(l+144,"e");st2(l+145,"f");st2(l+146,"g");st2(l+147,"h");
st2(l+130,"a");st2(l+131,"b");st2(l+132,"c");st2(l+133,"d");st2(l+134,"e");st2(l+135,"f");st2(l+136,"g");st2(l+137,"h");
i=0;}
else{
st2(l+140,"h");st2(l+141,"g");st2(l+142,"f");st2(l+143,"e");st2(l+144,"d");st2(l+145,"c");st2(l+146,"b");st2(l+147,"a");
st2(l+130,"h");st2(l+131,"g");st2(l+132,"f");st2(l+133,"e");st2(l+134,"d");st2(l+135,"c");st2(l+136,"b");st2(l+137,"a");
i=9;}
for (j=0; j<8; j++){
st2(l+100+j,Math.abs(i-(8-j)));
st2(l+110+j,Math.abs(i-(8-j)));}}
var fa = "";
var fe = "";
var dc = "#D5D5D5";
function koord(idxbrd, iid) {
var k = "abcdefgh";
document.write("
");
for (i = 0; i < 8; i++) {
wfc(dc, (idxbrd * 100) + iid + i, fa + k.charAt(i) + fe); }
document.write("
El estudio del final de la partida no es ámbito reservado a las categorías iniciales; por el contrario, en el entrenamiento de todas las categorías deben estudiarse y volverse a estudiar todos los tipos de finales.
Para entrar en calor, dos finales prácticos de diverso tipo:
Smyslov, Vassily - Averkin, Orest N
URSS, 1979
Los finales de peones sólo a primera vista parecen simples. De hecho, jugar con peones involucra
numerosas sutilezas. VALORE EL FINAL DE PEONES TRAS EL CAMBIO DE TODAS LAS PIEZAS. En esta posición
el blanco está mejor: sus piezas están más activamente colocadas, y él tiene una mayoría de peones
en el FD. Este último factor parece tan atractivo que Smyslov decide trasponer dentro de un final de
peones, intentando crear un alejado peón pasado. El blanco también tiene otra tentadora alternativa,
que involucra llevar a su rey al FD (Re4-d3-c4-b5) para atacar el peón débil en b6. 1.♝xe7♚xe72.♞d5+♚d63.♞xc7♜xc74.♜xc7♚xc75.♚e4
En este ejemplo, a diferencia del anterior, el final de peones parece tablas... El
blanco jugó 1.♝xc5era
esencial tratar de defender el final inferior de alfiles. y tras1...♚xc52.♚d3♚b4!3.♚c2♚a34.♚b1a55.♚a1a46.bxa4♚xa4!!El
negro tiene un tiempo de reserva que fue decisivo: 7.♚b1
[tras7.♚b2la
única jugada ganadora hubiera sido 7...b4!
Gasto de tiempo 1.♚d2♚d82.♚e3♚e73.♚e4♚e6El
negro ha tomado la oposición, pero el blanco tiene una jugada de peón en reserva: 4.e3!♚d65.♚f5!y
gana. Con el peón en e3 en la posición inicial, el resultado es tablas.
La engañosa simplicidad de los finales de peones
Cualquiera de los estratagemas de finales de peones listados en los ejemplos anteriores están enlazados a ser enfrentados en finales prácticos.
Barkovsky, E. - Cherepkov, Alexander V
URSS, 1982
Si los peones blancos pudieran ser privados de su apoyo de torres, ellos serían fácil botín
para el rey negro. Veamos la transición a un final ganado de peones. 1...f1=♛+!2.♜xf1♜xf13.♜xf1h1=♛+!4.♜xh1♜xh15.♚xh1y el blanco se rinde sin
esperar por 5...a5. 0-1.
Aquí el blanco está en una encrucijada. ¿Qué tipo de final debe él escoger: peón, torre o
dama? Aquí pareciera que no hay nada más simple que trasponer a un final de peones, pero es allí donde
un pequeño milagro ocurre: el peón extra falla en producir la victoria. 1.g4
[Entrar al final de peones falla en producir la victoria a pesar del peón extra: 1.♜d4♜xd42.exd4♚f73.d5