Variante cerrada
1.e4 c5 2.♞c3 ♞c6 3.g3 g6 4.♝g2 ♝g7 5.d3 d6
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I. La variante cerrada conduce a un juego complicado, de maniobras. Las blancas habitualmente tratan de emprender la ofensiva en el flanco de rey avanzando con peones en falange, mientras que las negras preparan con el apoyo del alfil g7 su contrajuego en el flanco de dama, relacionado con el avance b7-b5-b4.
La variante cerrada fue un arma temible en las manos de los excampeones mundiales V.Smyslov y B.Spassky.
Con esta variante tendrás la garantía de no tener que memorizar extensas líneas, sino que podrás aprender conceptos nuevos, interesantes, que posteriormente podrás aplicar sin miedo a caer en las trampas teóricas tan habituales en esta defensa. Esta variante no es tan antigua como las propias variantes abiertas, pero acompaña a la siciliana desde la segunda mitad del siglo XIX, aunque no se ha podido determinar el autor de este sistema. Esta variante aparece como una tentativa que da al jugador de las piezas blancas una nueva manera de tratar el agresivo planeamiento de las piezas negras en esta apertura.
En este tipo de sistema el juego se construye lenta y gradualmente, de forma que se pueda acumular ventajas pequeñas progresivamente. La iniciativa y los tiempos de desarrollo son menos importantes que en el juego abierto. Generalmente, se producen pocos intercambios de pieza en la apertura y, si se comete un fallo en la apertura en un sistema cerrado, no tiene consecuencias fatales. Por el contrario, en las variantes abiertas sí se castiga muy caro un error en la apertura.
Los jugadores de corte estratégico son aquellos que se caracterizan por ser pasivos, tranquilos; esto quiere decir que son jugadores a los que les gusta elaborar planes a largo plazo, con los cuales se vayan ganando pequeñas ventajas de espacio o ubicación de las piezas. Estos jugadores prefieren las posiciones cerradas. Como la estrategia y los esquemas prevalecen sobre la táctica, no es necesario memorizar las jugadas exactas en la apertura. Usualmente las partidas duran más que con un juego abierto, porque se realizan maniobras lentas. Jugadores como Nigel Short o Michael Adams han tomado la actitud de que la vida es demasiado corta para estudiarse todo el volumen de teoría que se desprende de las otras líneas y, por ello, han adaptado el sistema cerrado y han alcanzado una maestría en este sistema.
El error más común en este sistema es que el jugador crea que en la apertura se pueda jugar g3 en cualquier movimiento, pero eso no es posible por:
1.e4 c5 Piensan que instantáneamente se puede jugar 2.g3 d5 3. exd5 Dxd5 4. Cf3 Ag4 5. Ae2 (Pero se llega a una posición muy inferior). Y si 5. Ag2 Dd6 (Haciendo que las blancas pierdan el enroque)
Por eso, hay que seguir las ideas y principios básicos de la apertura. El jugador que lleva blancas atacará por el flanco de rey, llevando la mayoría de las piezas y regalando un peón, si es necesario, para abrir el enroque del oponente en la columna “f” y así contar con un ataque con mucha iniciativa. Por su parte, el jugador que lleva las piezas negras tratará de crear contrajuego por el flanco de dama tratando de romper la cadena de peones del blanco, abriendo así las columnas “b” y “c”.