Emmanuel Lasker nació el 24 de diciembre de 1868 en Berlinchen (un pequeño pueblo cercano a Berlín) y murió en
Nueva York el 13 de enero de 1941, lejos de Alemania y la barbarie nazi. A los
doce años se trasladó a Berlín para estudiar, bajo la tutela de su hermano
Bertoldo. Fue un estudiante brillante, sin embargo cuando terminó el
bachillerato no ingresó en la universidad inmediatamente. Había comenzado a
obtener triunfos en ajedrez, lo que le permitía tener unos modestos ingresos
gracias a los premios. En 1889 se dio a conocer en Alemania, en 1891 en
Inglaterra y en 1893 en Estados Unidos. Lasker era doctor en filosofía,
seguidor de Schopenhauer, autor de teatro, y un buen matemático (tiene escrito
un libro sobre álgebra). Se doctoró en la universidad de Erlangen en 1900. En
1895 publica «El sentido común en ajedrez», una serie de conferencias en las
que procura desvelar los principios fundamentales que rigen la partida de
ajedrez. Se trata de un libro que aún sigue publicándose y del que los
ajedrecistas de hoy pueden aprender mucho ajedrez, y que junto con su «Manual
de ajedrez» es su libro más importante. Su estilo de juego es muy personal. Lo
podríamos llamar «dialéctico» ya que trata de desequilibrar la posición no
realizando siempre las mejores jugadas sino las más desagradables para el
adversario. Esto hace sus lances arriesgados y teóricamente incorrectos, pero
eleva la lucha psicológica al paroxismo, induciendo, con frecuencia, al oponente
a cometer un error y la derrota.
Lasker es uno de
los más grandes jugadores de ajedrez de todos los tiempos. Se mantuvo muy por
encima del panorama ajedrecístico de su época. Incluso tras perder el título
mundial continuó triunfando en importantes torneos; hasta que cumplió los
sesenta y siete años.
Sus partidas han
sido profusamente analizadas. Hacía que su rival se sintiese incómodo jugando,
encaminándole hacia posiciones que le resultaban desagradables o no sabía
tratar. Su lucha se establecía tanto en el tablero como en lo psicológico.
Escogía variantes inferiores, e incluso jugadas malas, para sembrar inquietud
en el ánimo de su rival. Observaba a sus rivales para detectar cuándo estaban a
disgusto con su situación en el tablero. No obstante, siempre tuvo recursos
para remontar esas posiciones inferiores. Debido a esta práctica le acusaron de
hipnotizar a sus rivales y hasta de utilizar la magia para ganar partidas.
Tras la victoria
de Steinitz sobre Chigorín sólo Lasker se atrevió a
retar al campeón del mundo. Lasker se desplazó a Estados Unidos en su busca. En
esta época Lasker no tenía un currículum brillante. Solamente había tenido dos
triunfos importantes, los torneos de Londres de 1892 y Nueva York de 1893. En
los enfrentamientos individuales había derrotado a todos sus rivales excepto a Blackburne, aunque no eran de gran categoría. Por fin el
encuentro se celebró y Lasker derrotó a Steinitz brillantemente, una derrota
que se repetiría cuatro años más tarde y de manera más rotunda.
En diciembre de 1895
se organizó un torneo en San Petersburgo con el fin de buscar un aspirante al
título mundial. Fueron invitados a este torneo Lasker, Steinitz, Pillsbury, Chigorín y Tarrasch,
aunque este último renunció a jugar. El torneo lo ganó Lasker brillantemente,
pero Steinitz quedó el segundo, lo que le daba derecho a jugar un nuevo
encuentro con el título mundial en juego. Desgraciadamente Steinitz contaba ya
más de sesenta años, y su salud no era muy buena por lo que Lasker se impuso
con facilidad.
Tras su victoria
definitiva frente a Steinitz la actividad ajedrecística de Lasker fue
trepidante. Disputó otros ocho encuentros con el título mundial en juego,
respectivamente contra Lasker contra Marshall, Tarrasch, Janovsky, Schlechter,
Janovsky de nuevo y Capablanca, que por fin le venció en 1921, tras 27 años de
reinado.
Además de los
encuentros individuales, con o sin el título mundial en juego, ganó importantes
torneos, como el de San Petersburgo de 1895-96, Nuremberg 1896, Londres 1899 y
París 1900. En el torneo de San Petersburgo de 1914 terminó primero tras
superar una desventaja de punto y medio, por delante de Capablanca. Lasker fue
el primer maestro que demandó grandes sumas de dinero para mejorar la situación
económica de los ajedrecístas. La tremenda inflación
de la economía alemana en los años veinte, y la barbarie nazi, que le habían
confiscado todos sus bienes por su condición de judío, le dejó arruinado y hubo
de volver a competir. Ganó los torneos de Mährisch-Ostrau 1923 y Nueva York 1924, por delante de Capablanca, Aliojin, y fue segundo en el de Moscú de 1925, por delante
de Capablanca. Durante los años siguientes de dedicó a
A lo largo de su
dilatada vida deportiva Lasker se enfrentó muchas veces a los mejores jugadores
de su tiempo. Al final jugaría 538 partidas oficiales, de las cuales ganó 309, perdió 62 y entabló 167.
|
Año |
Ciudad |
Adversario |
J |
G |
P |
T |
|
|
1889 |
Leipzig |
Mieses |
8 |
5 |
— |
3 |
|
|
1890 |
Liverpool |
Bird |
12 |
7 |
2 |
3 |
|
|
1890 |
Viena |
Englisch |
5 |
2 |
— |
3 |
|
|
1892 |
Londres |
Blackburne |
10 |
6 |
— |
4 |
|
|
1892 |
Londres |
Brid |
5 |
5 |
— |
— |
|
|
1893 |
Kokomo |
Showalter |
7 |
5 |
1 |
1 |
|
|
1893 |
Nueva York |
Ettinger |
5 |
5 |
— |
— |
|
|
1894 |
Nueva York |
Steinitz |
19 |
10 |
5 |
4 |
CM |
|
1896 |
Moscú |
Steinitz |
17 |
10 |
2 |
5 |
CM |
|
1903 |
Brighton |
Chigorín |
6 |
1 |
2 |
3 |
|
|
1907 |
Nueva York |
Marshall |
15 |
8 |
— |
7 |
CM |
|
1908 |
Düsseldorf |
Tarrasch |
16 |
8 |
3 |
5 |
CM |
|
1909 |
París |
Janovsky |
4 |
2 |
2 |
— |
|
|
1909 |
París |
Janovsky |
10 |
7 |
1 |
2 |
CM |
|
1910 |
Berlín |
Schlechter |
10 |
1 |
1 |
8 |
CM |
|
1910 |
Berlín |
Janovsky |
11 |
8 |
— |
3 |
CM |
|
1916 |
Berlín |
Tarrasch |
6 |
5 |
— |
1 |
|
|
1921 |
La Habana |
Capablanca |
14 |
— |
4 |
10 |
CM |
|
Año |
Ciudad |
J |
G |
P |
T |
Puesto |
|
1889 |
Berlau |
6 |
|
|
|
1-2 |
|
1889 |
Amsterdam |
8 |
5 |
1 |
2 |
2 |
|
1890 |
Berlín |
7 |
4 |
1 |
2 |
1-2 |
|
1890 |
Graz |
6 |
3 |
1 |
2 |
3 |
|
1892 |
Londres |
11 |
8 |
1 |
2 |
1 |
|
1892 |
Londres |
8 |
5 |
— |
3 |
1 |
|
1893 |
Nueva York |
13 |
13 |
— |
— |
1 |
|
1895 |
Hastings |
21 |
14 |
4 |
3 |
3 |
|
1895 |
San Petersburgo |
18 |
8 |
3 |
7 |
1 |
|
1896 |
Nuremberg |
18 |
12 |
3 |
3 |
1 |
|
1899 |
Londres |
26 |
18 |
1 |
7 |
1 |
|
1900 |
París |
16 |
14 |
1 |
1 |
1 |
|
1904 |
Cambridge Springs |
15 |
9 |
2 |
4 |
2-3 |
|
1909 |
San Petersburgo |
18 |
13 |
2 |
3 |
1-2 |
|
1914 |
San Petersburgo |
18 |
10 |
1 |
7 |
1 |
|
1918 |
Berlín |
6 |
3 |
— |
3 |
1 |
|
1923 |
Marich-Ostrava |
13 |
8 |
— |
5 |
1 |
|
1924 |
Nueva York |
20 |
13 |
1 |
6 |
1 |
|
1925 |
Moscú |
20 |
10 |
2 |
8 |
2 |
|
1934 |
Zurich |
15 |
9 |
4 |
2 |
5 |
|
1935 |
Moscú |
19 |
6 |
— |
13 |
3 |
|
1936 |
Moscú |
18 |
3 |
5 |
10 |
6 |
|
1936 |
Nottingham |
14 |
6 |
3 |
5 |
7-8 |
Año: 1894
Ciudad: Nueva York, Filadelfia y Montreal
Contrincantes: Steinitz contra Lasker
Resultado: 7 - 12
Campeón: Lasker (10 ganadas, 5 perdidas, 4 tablas)
El encuentro comenzó el 15 de marzo de 1894
en Nueva York y continuó en Filadelfia y Montreal. El vencedor sería quien
consiguiese primero diez victorias, y recibiría un premio de 2.500 dólares, y
750 para el perdedor. Las cuatro primeras partidas terminaron con dos victorias
para cada uno. Pero a partir de aquí un Steinitz de 58 años encajó cinco
derrotas consecutivas. En la décimo novena partida Lasker consiguió su décimo
triunfo y el título mundial.
Año: 1896-97
Ciudad: Moscú (Rusia)
Contrincantes: Lasker contra Steinitz
Resultado: 12,5 - 4,5
Campeón: Lasker (10 ganadas, 2 perdidas, 5 tablas)
Año: 1907
Ciudad: Nueva York, Filadelfia, Menfis, Chicago y Baltimore (Estados Unidos)
Contrincantes: Lasker contra Marshall
Resultado: 11,5 - 3,5
Campeón: Lasker (8 ganadas, 0 perdidas, 7 tablas)
Frank Marshall se enfrentó a Lasker en 1907.
Era famoso por sus ataque vehementes, y sus
combinaciones, no del todo correctas. El encuentro de pactó a ocho victorias y
Lasker le aplastó por ocho a cero.
Año: 1908
Ciudad: Düsseldorf y Múnich
(Alemania)
Contrincantes: Lasker contra Tarrasch
Resultado: 10,5 - 5,5
Campeón: Lasker (8 ganadas, 3 perdidas, 5 tablas)
En 1908 se celebró el encuentro contra
Tarrasch, que era el encuentro que todos los aficionados esperaban, ya que
consideraban que este era el único rival que podía ganar a Lasker.
Año: 1909
Ciudad: París (Francia)
Contrincantes: Lasker contra Janovsky
Resultado: 8 - 2
Campeón: Lasker (7 ganadas, 1 perdidas, 2 tablas)
Janovsky era un polaco que se había establecido en París. Su
estilo era brillante, a la manera de Morphy, pero su
derrota fue rotunda.
Año: 1910
Ciudad: Viena (Austria) y Berlín (Alemania)
Contrincantes: Lasker contra Schlechter
Resultado: 5 - 5
Campeón: Lasker (1 ganadas, 1 perdidas, 8 tablas)
Karl Schlechter
era considerado como el rey de las tablas, por su sólido juego. Lasker tuvo
grandes dificultades y sólo lo pudo empatar.
Año: 1910
Ciudad: Berlín (Alemania)
Contrincantes: Lasker contra Janovsky
Resultado: 9,5 - 1,5
Campeón: Lasker (8 ganadas, 0 perdidas, 3 tablas)
Lasker se volvió a enfrentar a Janovsky. Tras
esta serie Lasker estuvo once años sin poner su título en juego, claro que es
la época de la primera guerra mundial (1914-1918), y la actividad ajedrecística
había caído notablemente.
Año: 1921
Ciudad:
Contrincantes: Lasker contra Capablanca
Resultado: 5 - 9
Campeón: Capablanca (4 ganadas, 0 perdidas, 10 tablas)
«Cuando hago jaque al rey no
me da miedo ningún jugador».
«La cosa más difícil en ajedrez es ganar una
partida ganada».
«El buen observador lo puede resistir casi
todo. La mejor manera de jugar bien en los finales es fijarse».
«Cuando el rey de sus rivales no se
encontraba en peligro, Aliojin jugaba sin entusiasmo.
Su fantasía se encendía cuando peligraba el rey».
«No estoy jugando con peones blancos o
negros, sin vida. Juego con seres humanos de carne y sangre».
«Cuando un fuerte maestro piensa hora y
media una jugada, creo que no me conviene hacer lo que él desea».
«En el tablero de Ajedrez luchan personas y
no figuras».
«El Ajedrez es lucha».
«Reti ocupa una
posición de la máxima categoría entre los autores de estudios y pertenece al
rango de los pocos compositores geniales del milenio que conoce el ajedrez
europeo».
«Si quieres divertirte en una partida haz un
apertura abierta, pero si quieres ganar hazla cerrada».
«La diferencia entre un maestro y un buen
aficionado no radica precisamente en lo más fundamental. El buen aficionado
tiene a menudo un gran concepto del ajedrez, posee el sentido cabal de la
estrategia y en líneas generales ve igual que un maestro. Sabe dónde esta un
punto débil y cómo debe planearse la maniobra ganadora. Pero se equivoca en la
concatenación de las jugadas. Las traspone y malogra oportunidades
valiosísimas».
«Carece de la pasión que hacer hervir la
sangre». (Refiriéndose a Tarrasch).
«Por supuesto que Anderssen
prefirió 19.Tac1 a 19.Ae4; aquélla es la jugada de un artista, y ésta, la de un
carnicero». (Se refería a la partida Anderssen-Dufresne:
«Se espera tal vez demasiado de el y es
sencillo vencerle». (Se refería a Capablanca).
«Aliojin puede
obtener un buen resultado contra Capablanca si el encuentro no se celebra en
«En los finales mantuvo por largo tiempo la
reputación de no tener igual. Llegado a un final donde tenga una ventaja
ganadora, por pequeña que esta sea, se puede contar casi con certeza que gana
el juego. Muy pocas victorias se le han escapado en los finales. En cambio, si
lleva la peor parte, su adversario no puede permitirse la libertad de
concederle el menor chance».