DAVID BRONSTEIN
(Nacido 1924 en Belaya Tserkov, cerca de Kiev, Ucrania, fallecido el 5
de diciembre de 2006 en Minsk)
Gran Maestro de Ajedrez y escritor, inmortalizado a
través de miles de bellas partidas, en los siglos venideros su nombre será recordado
con todo respeto al igual que Philidor, Morphy, Andersen, Lasker, Capablanca, Alekhine, etc.
Es
reconocida en la creación ajedrecística de Bronstein
una forma artística de belleza espiritual, sus partidas constituyen un punto de
referencia ineludible en el acervo del ajedrez contemporáneo. Una de las
principales figuras del ajedrez moderno y un gran difusor de la cultura actual
ajedrecística. David Bronstein, un artista del
tablero brillante, polifacético y único...
Cuando
David contaba con 6 años, su abuelo le enseñó a jugar al ajedrez. Tras obtener
el segundo puesto en un torneo escolar a los 12 años, David se hizo miembro del
Club Juvenil de Ajedrez y Damas de Kiev. Su progreso era rápido y al poco
tiempo ganó el campeonato escolar de dicha ciudad. A los 16 años fue
seleccionado como jugador de reserva para el campeonato de Ucrania y la
indisposición de uno de los participantes habituales le dio la oportunidad. La
mayoría de los jugadores experimentados opinaban que el muchacho sería presa facíl pero para sorpresa general, fué
ganando las partidas y finalizó con una puntuación de 11.5 puntos sobre 17
posibles. A causa de ello se convirtió en el jugador soviético más joven que
recibió el título de maestro nacional, y se ganó el derecho a jugar la semifinal
del Campeonato de
Poderosas
razones habrá encontrado el joven Bronstein para
forjar su portentosa imaginación en las aventuras del noble juego. El Palacio
de los Pioneros de Kiev y de su instructor Konstantinopolsky
habrán bastado al principio para fustigar su espíritu: combinaciones, hermosos
mates, sacrificios, defensas sutiles, combinaciones... Alguien le habrá dicho
que el dominio de los finales es esencial, pero el, por su parte, habrá
comprendido que no lo son menos la apertura, ni el medio juego, ni, en fin, el
conocimiento de las partidas del pasado, tema recurrente en los comentarios bronsterianos.
Durante
tres años, David no jugó al ajedrez seriamente, hasta que en febrero de 1944 se
le invitó a participar en la semifinal del Campeonato de
Su
ascenso en el ajedrez de élite fue meteórico. A pesar de sus éxitos deportivos,
Dos
años más tarde Torneo de Candidatos Budapest 1950, donde igualmente se alza con
el primer puesto, esta vez en compañía de Boleslavsky.
Se impone un match de desempate para designar quién ha de enfrentarse a Botvinnik. Y triunfa Bronstein...
Pero.,
¿cómo juega Bronstein? ¿Qué es lo que caracteriza su
fuerza? Bronstein se distinguió desde joven por una
gran habilidad para organizar el ataque, junto con una marcada intuición para
detectar las sutilezas tácticas latentes en la posición... Así pues, se trata
de un jugador de ataque, de un ajedrecista sutil, habituado a desentrañar los
secretos de la posición...
Con
1951 llega el inevitable y apasionante match con Botvinnik,
con el título mundial en juego. Bronstein trata de
demostrar que también hay otra forma de jugar al ajedrez,
Bronstein
comentará más tarde: " Durante el transcurso de mi preparación para el
campeonato del Mundo de 1951 no logré desvelar el secreto de Botvinnik, es decir, sus ininterrumpidas
victorias. Pero tuve la suerte de dar con algo más importante: el algoritmo del
juego a seguir en aquel encuentro. Tras haber analizado profundamente más de
cien partidas del campeón del mundo, decidí improvisar en el tablero, a pesar
del peligro que ello entrañaba"
Y
con esa fórmula Bronstein entabló el match (12:12),
en 1951 por el Campeonato del Mundo consiguiendo así una gloria moral que los
años no pueden empañar y que la historia no le discutirá jamás...
Difícilmente
se habrá hecho justicia a Bronstein, a la enorme
entidad que tiene su figura, con toda su infinidad de ideas, de constante
búsqueda innovadora. Sabemos que el ajedrez tiene fronteras inaccesibles,
posibilidades entrevistas, áreas increíblemente fértiles... Bronstein,
sin embargo, jamás marcó límites a su propio afan
investigador.
Bronstein
fué un Mortal como nosotros (¿como nosotros?), su
fantasma a no dudarlo acudirá como espectador a todos los torneos y hará guiños
a los ajedrecistas, y cuando se canse de jugar partidas rápidas con Tahl y con Stein, acudirá a visitar la colección de
ajedreces de su dueño carnal, los ordenará cariñosamente y desempolvará los
amarillentos libros y por entre sus páginas rebuscará con cuidado las partidas
de Chigorin y Morphy que le
son más caras y las reproducirá en uno de sus tableros predilectos. Luego es
muy posible que escuche tangos a media voz, que lea detenidamente a Gogol y que
festeje la medianoche con un Martini sazonado por unas gotas de buen vodka.
Este
Señor " El Brujo del Tablero", David nacido para ser Goliath, Don Quijote visionario y brujo, bibliotecario de
Babilonia y funámbulo, atroz alquimista y Gulliver incansable, se ha echado
sobre los hombros una maldición única y terrible: la de eternamente perseguir
la belleza y salirle al encuentro en un tablero damasquiano...
Bronstein
fué mortal, pero su ajedrez, el ajedrez de Bronstein, es inmortal...
David
Bronstein escribió varios libros de ajedrez y
numerosos artículos. El más notable de sus libros es el que trata sobre el
torneo de Zúrich de 1953. Otro de sus libros es Apertura India de Rey.