Gran
Maestro Internacional de ajedrez nacido en Ucrania.
En abril de 2008 aparece en la lista de
Ponomariov nació
en Gorlovka (Ucrania). En 1994 quedó tercero en el
Campeonato del Mundo sub-12 con 10 años y al año
siguiente ganó el título. En 1996 ganó el Campeonato de Europa sub-18 (con 12 años) y el año siguiente el Campeonato del
Mundo sub-18. En 1998, con 14 años, ganó el título de
Gran Maestro, logrando ser el jugador más joven que lo había conseguido
entonces.
En 2002 derrotó a
su compatriota Vasili Ivanchuk en la final del Campeonato del Mundo K.O. de
En el Torneo Corus 2007, en Holanda, quedo clasificado el 9º, logrando
6,0 puntos de 13 posibles, con 2 victorias, 8 tablas y 3 derrotas.
En abril de 2007,
quedó tercero en el I Magistral Ruy López, de categoría XV, celebrado en Zafra,
España, tras Sargissian y Julio Granda.
La clasificación
final quedo así:
|
Posición |
Participantes |
Puntos |
|
1 |
Gabriel Sargissian |
6,5 |
|
2 |
Julio Granda |
4 |
|
3 |
Ruslán Ponomariov |
4 |
|
4 |
Ivan Sokolov |
3,5 |
|
5 |
Manuel Pérez Candelario |
3 |
|
6 |
Krishnan Sasikiran |
2,5 |
|
7 |
Antoaneta Stefanova |
2,5 |
|
8 |
Yifan Hou |
2 |
|
Resultados del duelo |
|||||||
|
Jugador |
R1 |
R2 |
R3 |
R4 |
R5 |
R6 |
Total |
|
Ponomariov |
= |
= |
0 |
= |
= |
= |
2,5(eliminado) |
|
Rubliovski |
= |
= |
1 |
= |
= |
= |
3,5(clasificado) |
Hasta hace poco, Ruslan Ponomariov
era un jugador prácticamente desconocido. Sus éxitos se limitaban al ámbito de
los torneos juveniles, y aunque era considerado de forma unánime una gran
promesa, todavía no había sido tomado en consideración seriamente por los
mejores jugadores del mundo. ‘Ni siquiera le he visto nunca en persona. Podría
sentarse ahora mismo a mi lado, y ni le reconocería’, declaraba socarronamente Kasparov en febrero del 2002, restando importancia al hecho
de que Ruslan le hubiese arrebatado el récord de ser
el Campeón del Mundo más joven de la historia. Ahora, ningún torneo de élite
puede considerarse completo si no cuenta con la presencia del joven ucraniano.
Ruslan Ponomariov nació el no muy
lejano 11 de octubre de 1983, en Gorlovka, al este de
Ucrania. Se trata de una pequeña ciudad situada en la región minera de Donetsk
que, de hecho, recibe su nombre del geólogo que la fundó, Peter Gorlov. Siguiendo con las curiosidades, en el paisaje de
esta localidad abundan las típicas torres de extracción de minerales, que en
Linares han sido tomadas como símbolo de la ciudad y están representadas en la
“Cabria de Plata”, el famoso trofeo que se entrega cada año al ganador del
Supertorneo. ¿Será un hecho premonitorio?
Hijo de una
profesora y un ingeniero, el caso de Ponomariov es bastante atípico, en tanto
que se le puede considerar sin lugar a dudas un “niño prodigio” a pesar de
haber aprendido a jugar al ajedrez de forma relativamente tardía. La aparente
contradicción se convierte en asombro atendiendo a este dato: Ruslan aprendió a jugar al ajedrez por medio de su padre
recién cumplidos los 8 años, y apenas 25 meses más tarde, ya conseguía la
medalla de bronce en el Mundial Sub-12 de Szeged
(Hungría), compitiendo con niños bastante mayores que él, y sobre todo, mucho
más experimentados.
Ese mismo año, Ruslan dio
un importante paso en su vida. Con la bendición de sus progenitores,
obviamente, abandonó su hogar para trasladarse a Kramatorsk,
donde fue acogido por Mikhail Nikitovich Ponomariov,
Nina Vasilyevna, y el hijo de ambos, Boris Mikhailov Ponomariov. A pesar de la coincidencia de
apellido, es necesario aclarar que no existía ninguna relación de parentesco
entre Ruslan por un lado, y Mikhail y Boris por el
otro. Simplemente, ‘Ponomariov’ es un apellido bastante común en la región. En
una entrevista reciente, Ruslan comentaba otra
curiosa coincidencia: Justo antes de la final del Campeonato del Mundo, se
encontró con un sacerdote cuyo nombre era Ivanchuk… ¡y éste le dio su bendición
y le deseó suerte! Anécdotas aparte, los Ponomariov se convirtieron en los
primeros tutores ajedrecísticos del futuro Campeón Mundial, y también en su
familia adoptiva.
Los posteriores
resultados de Ruslan confirmarían que ese
sorprendente éxito no se trató de una casualidad; en sus siguientes tres
participaciones en los torneos “por edades” acumularía otras tantas medallas de
oro, hasta el punto de acostumbrarse a ser llamado “campeón mundial” ya por esa
época. Fue Campeón del Mundo sub-12 en el 95 (11
años), Campeón de Europa sub-18 en el 96 (¡12 años!),
y por último, Campeón de Mundo sub-18 en el 97 (¡¡con
sólo 13 años!!). Este último éxito, conseguido en Yerevan (Armenia), causó
auténtica sensación. Tanto fue así, que muy poca gente se sorprendió cuando a
finales de octubre de ese mismo años Ruslan conseguía arrebatar al francés Bacrot
el récord de ser el Gran Maestro más joven de la historia, gracias a su
victoria en el torneo de Kiev, con 10½ puntos en 12 partidas. Ahora, ha sido
desplazado al cuarto lugar de ese selecto ránking,
superado sucesivamente por Xiangzhi Bu, Teymour Radjabov,
y por último por su compatriota y compañero Sergei Karjakin.
Grandes Maestros
más jóvenes de la historia:
|
Bobby Fischer |
(15 años,
6 meses, 1 día) |
Precisamente,
pocos días después del record de Karjakin, Ponomariov visitó nuestro país para ofrecer una exhibición
de simultáneas en el Hotel Bali de Benidorm. Preguntado acerca de por qué
surgían tantos jóvenes talentos en Ucrania, como él mismo, Karjakin,
Volokitin, o la fémina Kateryna
Lahno, Ponomariov me dio esta contestación: “Lo
principal ha sido el apoyo de ‘Danko’, una importante
compañía relacionada con la industria del acero, que lleva mucho tiempo
financiando una escuela en Kramatorsk a la que acuden
todos los jóvenes con talento de Ucrania. Gracias a este patrocinio, pueden
cubrirse los gastos de los maestros, se pagan los viajes de los alumnos a los
torneos… Eso, unido al hecho de que en Ucrania hay muy buenos profesores de
ajedrez, ha hecho que se descubran tantos talentos. Yo fui el primero pero hay
muchos más”, explicó.
De hecho, aún hoy en día Ponomariov disputa sus
partidas con un banderín publicitario de la compañía ‘Danko’
junto a su tablero; un detalle de profesionalización que por desgracia es aún
muy infrecuente en nuestro deporte. Aunque hay que señalar que este patrocinio
no hubiera sido posible de no haber sido que Alexander V. Momot,
primer presidente de la compañía, era un buen aficionado al ajedrez. La
dirección de esta exitosa escuela de campeones recayó en primer lugar, y hasta
tiempos muy recientes, en el citado Mikhail N. Ponomariov, que prácticamente
desempeñó esta función hasta su triste fallecimiento, en septiembre del año
pasado. Junto con su hijo Boris, otro de los entrenadores que tuvo Ponomariov
en esa época fue Gennady Kuzmin,
quien aún integra su equipo de analistas, aunque con un papel cada vez más
testimonial, parece ser.
Tras esa etapa de
éxitos infantiles, Ponomariov pasó por un periodo, no de estancamiento, pero sí
de relativa inactividad en competiciones. Principalmente, disputó torneos por
equipos, como las Olimpiadas o los Campeonatos de Europa de Clubes, al tiempo
que trataba de progresar en el ajedrez sin dejar de lado en ningún momento los
estudios. Es más, todavía hasta tiempos muy recientes Ponomariov no tenía
confianza en dedicarse profesionalmente al ajedrez, y aún ahora mantiene firme
su intención de acabar los estudios de Derecho (va por el tercer curso).
Su progresión se
precipitó en el 2001, cuando obtuvo una fantástica racha de buenos resultados.
Ganó el torneo ‘Rector Cup’, en Ucrania, quedó
subcampeón de Europa Absoluto en Macedonia (empatado con Sutovski,
quien se impuso en el tie-break),
triunfó en el torneo ‘Copa Gobernador’ de Kramatorsk…
Y fue también uno de los mejores jugadores en el Campeonato de Europa de Clubes
celebrado en Creta, un par de meses antes del torneo más importante de su
carrera, el Mundial de Moscú. Todo ello le permitió acumular más y más puntos
elo, subiendo como la espuma en el ránking
internacional.
Las anteriores
ocasiones que había tenido Ruslan de participar en un
Mundial no habían sido demasiado destacables. En 1999 pasó la primera ronda
imponiéndose a Al Modiakhi, pero en la segunda fue
derrotado por Topalov. Al año siguiente, su actuación
fue aún más breve: no superó la primera eliminatoria, al caer ante el chino Dao Thien Hai.
Pero para un jugador de su edad, ya podía considerarse todo un éxito el mero
hecho de estar allí.
Sin embargo, a finales de 2001, Ruslan
ya era uno de los mejores jugadores del mundo. Gracias a sus últimos
resultados, había conseguido situarse nada menos que en la séptima posición del
ránking. Haciendo honor a este puesto, y exhibiendo
un juego tremendamente práctico y muy efectivo en la nueva modalidad de tiempo
implantada por
El periodo de
entremedias, antes de la final, es comúnmente señalado por todos como un plazo
decisivo en el posterior éxito de Ruslan. Tuvo el
acierto de contratar a Veselin Topalov
como analista, a pesar del esfuerzo económico que eso suponía (el búlgaro ya
había rechazado otras propuestas similares por parte de, por ejemplo, el
mismísimo Kasparov). También le asistieron los
habituales: Mikhail y Boris Ponomariov, Kuzmin, y
Dimitri Komarov. Igualmente, se hizo con los
servicios de un psicólogo, Eduard Eilazyan, un viejo
conocido de Donetsk a quien en confianza siempre se ha referido como “El Mago”.
Y además, Ponomariov contó con el apoyo de todos los maestros y buena parte de
los alumnos de la escuela de Kramatorsk, y algunos,
como el pequeño Karjakin, incluso le acompañaron
durante la final. Todo este pequeño ejército concentró su trabajo durante
varias sesiones de entrenamiento en Crimea, que también incluyeron preparación
física: sauna, partidos de tenis… Y el resultado fue contundente; ante un
Ivanchuk al que de nuevo los nervios le jugaron una mala pasada, Ponomariov
obtuvo una victoria relativamente fácil, que le convirtió en el Campeón del
Mundo más joven de todos los tiempos.
Su título fue muy
cuestionado entonces, especialmente por el número uno mundial, Garry Kasparov. Éste se preguntaba qué clase de Campeón Mundial
era aquél que jamás había jugado ni contra él, ni contra Anand, Kramnik, Shirov, Adams… Sin embargo, la meritoria actuación de Ponomariov en
Linares 2002 acalló todas las críticas. El propio Kasparov
pasó, de no hablarle en la ceremonia de apertura (a pesar de sentarse en
asientos contiguos), a departir amistosamente con él en la entrega de premios,
e incluso le dirigió varias tímidas alabanzas.
Desde entonces,
los resultados de Ponomariov han sido irregulares, por no decir directamente
que malos. Muy afectado por la muerte de su mentor, Mikhail Ponomariov, y
desconcentrado por todas las polémicas generadas alrededor del acuerdo de
Praga, los matches de reunificación, y demás asuntos
“políticos”, el juego de Ponomariov se ha resentido. Tanto en Wijk aan Zee
como en Linares